Bienvenida del Abad


Benito pide a los monjes que acojan a toda persona como si fuera Cristo mismo. Con ese espíritu, en nombre de esta comunidad cisterciense del Monasterio de La Oliva, os doy la bienvenida a quienes queréis acercaros hasta nosotros.

 

Somos una comunidad que nos dedicamos a la oración, pero también trabajamos para ganarnos el sustento y deseamos estar en medio del corazón del mundo, asumiendo sus gozos y sus penas.

 

Nuestra hospedería es un espacio para que quienes lo deseéis podáis pasar unos días en paz, silencio y meditación. Este lugar ayuda a esa serena reflexión que nos impulsa a conocernos mejor y acercarnos a Dios.

 

Trabajamos manteniendo una antigua tradición que se remonta a los monjes franceses que fundaron este monasterio. La viticultura es una hermosa tarea que nos hace sentir la tierra, amar la naturaleza y sostener el monasterio. 

 

 

El corazón del monje está abierto a todo el mundo. Con nuestro estilo de vida queremos estar más cerca de ti, para proponerte valores tan cristianos y universales como el silencio, la soledad, la comunión, la fraternidad y la oración. No nos pertenecen en exclusiva; son patrimonio de la humanidad, nosotros los vivimos según nuestra espiritualidad y nuestro estilo y esto es lo que queremos poner a tu disposición.

 

Desde aquí, entras en la vida de unos humildes monjes que desean mostrarte la grandeza y belleza del seguimiento a Jesús desde la oración, el estudio, el trabajo y la vida comunitaria. 

Fr. Isaac Totorica (Abad de La Oliva)